Moisés, creció bajo la crianza de la nobleza egipcia, pero no olvidó su origen hebreo. Padeció así la ominosa situación que soportaban sus hermanos, perseguidos y explotados por los egipcios.
Una tarde, al observar como un egipcio maltrataba cruelmente a un trabajador hebreo, Moisés intervino y castigó al agresor hasta liquidarlo; tras esto escondió el cuerpo en la arena. En otra ocasión quiso detener una pelea entre dos hebreos, uno de ellos le encaró la muerte del egipcio. Esto, atemorizó a Moisés y más aún al enterarse que el Faraón quiso liquidarlo. así que se fue a Madián donde conoció a Séfora, hija de Jetró con quien se casó y tuvo un hijo: Gersom.
Mucho tiempo después en el Cerro de Dios, se le presentó Dios en forma de una llama ardiente.

(Éxodo 2: 11, 25; 3: 1,2)